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GANADERÍA
El noreste de Bolivia tiene áreas extensivas de pampas, donde el ganado crece casi sin cuidado, y solo un puñado de familias ricas son sus dueños. Estas familias tienen mucho poder político. Hasta hace poco, el estado Boliviano reconocía en derecho a tierras a los ganaderos cincuenta hectáreas por cabeza de ganado, mientras que para una familia apenas reconocía diez.
En los últimos años los movimientos indígenas han ejercido mucha presión, particularmente mediante largas marchas, para modificar las leyes. La última reforma se dio en diciembre de 2006 con lo cual muchas tierras se revertirán al Estado y luego serán distribuidas a comunidades indígenas. La crianza de ganado en pampas naturales no daña la tierra.
Lastimosamente, la ganadería se ha extendido a zonas de bosque tropical de gran valor en biodiversidad, y este está siendo quemado sin pena. La ganadería no es sustentable en la mayoría de estas regiones por la pobreza de sus suelos por lo cual es una actividad por demás depredadora.
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Cientos de miles de hectáreas de bosque tropical se han perdido en Bolivia por la ganadería. Se calcula que en las inundaciones del 2007 se han perdido más de 500,000 cabezas de ganado. Las inundaciones se agravaron porque no habían árboles para absorber el agua de las lluvias. |
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Caminos como este se construyen en nuestros bosques primarios, facilitando la extracción de nuestros recursos naturales. Estos caminos, que endeudan al país, traen más beneficios a las empresas extractoras que a la población local o al país. |
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